Música para la felicidad en… Residencia de Ancianos de la Fundación San Antonio de Benagéber.

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“MÚSICA PARA LA FELICIDAD” 

CURSO: 2º ESO

ASIGNATURA: MÚSICA

PROFESORA: Mª CARMEN SANTANA

EL PROYECTO…

En la clase de música hemos hecho un proyecto muy interesante, llamado “Música para la felicidad”. Nuestro proyecto tenía como principal objetivo, hacer feliz a cualquier persona de cualquier edad a través de la música.

ASÍ EMPEZAMOS…

Lo primero que hicimos es conocer proyectos o fundaciones que utilizan la música como mediadora para resolución de conflictos o para aportar bienestar a colectivos determinados. Seguidamente pensamos, de manera individual, en qué grupo nos gustaría estar ya que debíamos elegir Residencia de Ancianos, Unidad Pedagógica Hospitalaria o Escuela Infantil. Una vez escogimos el colectivo en el que nos sentiríamos más cómodos trabajando, formamos los equipos, organizándonos en grupos de 6 o 7 personas y empezamos a crear nuestra planificación. Cada uno iba aportando sus mejores ideas respecto a las actividades musicales, juegos, coreografías, etc.

ASÍ SEGUIMOS…

Cuando ya teníamos las ideas claras, empezamos a confeccionar un mural. En una cartulina expusimos nuestras ideas y la planificación de las actividades. Después lo enseñamos y explicamos a toda la clase y, por último, lo colgamos en el pasillo para que todos los alumnos pudieran ver nuestras ideas.

A continuación, llegó la puesta en práctica, para ello buscamos las músicas que más acorde le fueran a las actividades, también los instrumentos que íbamos a utilizar, tales como el xilófono, el pandero, los cascabeles, las maracas… Cuando ya teníamos elegidos todos nuestros recursos, empezamos a practicar y practicar hasta que todo saliera como lo planeamos.

ASÍ TERMINAMOS…

Por último, fuimos al lugar elegido que era la Residencia de Ancianos de la fundación San Antonio de Benagéber.

Llevábamos mucho tiempo preparando el proyecto y todos íbamos cargados de ilusión. Al principio temíamos que se convirtiera en una  presentación en la que estarían callados y aplaudirían al final, pero no fue así. La verdad es que habíamos practicado en clase también cómo integrar a los ancianos en la actividad interactuando con ellos en todo momento y así lo hicimos.

Salimos del colegio en un pequeño autobús y hablamos de todas las actividades que habíamos planificado. Unos cantarían, otros bailarían, otros harían ejercicios rítmicos… todo sonaba muy bien. Al llegar a la residencia bajamos del bus con los instrumentos y nos recibieron dos señoras que nos dieron los buenos días y nos dirigieron hasta la entrada. Nuestra profesora ya había estado allí y se sabía bastante bien el camino hasta la sala en la que íbamos a realizar la actividad. Al llegar, los ancianos comenzaron a saludarnos y a preguntarnos de dónde éramos y qué íbamos a hacer.

Al instalarnos, la profesora se llevó a un grupo a preparar las músicas en el reproductor de la sala  mientras Paola, nuestra compañera, tocaba el piano y el resto hablábamos con los ancianos. Algunos no se mostraban muy receptivos, otros estaban dormidos y otros eran geniales…  Conocimos a Mari Paz, que era super maja, después había una señora que bailaba y cantaba como si le fuera la vida en ello y disfrutaba muchísimo haciéndolo. También conocimos a Juan, un auténtico bailarín y a David que al principio no se mostró muy receptivo pero acabó bailando.

Nos alegró mucho ver a ancianos cantando y bailando y sentir que todos disfrutábamos muchísimo los unos con los otros. A los que no podían levantarse porque iban en silla de ruedas, les llevábamos por la sala para bailar con ellos y también hablar.

Al volver al colegio todos comentamos lo que más nos había gustado y coincidíamos en que esta experiencia ha sido de las mejores de nuestra vida.

ASÍ NOS SENTIMOS…

Y estas son algunas de nuestras impresiones personales:

La experiencia fue fantástica y me dio mucha pena a la hora de irme porque esos ancianos me recordaron mucho a mis abuelos, la alegría que se les veía en los ojos y la manera de disfrutar del momento”

“Personalmente esta actividad ha sido genial, disfrutamos mucho. Cuando bajamos del autobús y entramos al centro, fue tan bonito ver la cara de alegría que ponían al ver que veníamos para hacerles pasar un buen rato…”

“Estuvimos haciendo las actividades previstas y también bailando con ellos, ver el cambio desde el principio al final fue estupendo porque ellos empezaron un poco tímidos y serios, pero al final estaban muy contentos y se les veía disfrutar. Fue una experiencia muy bonita. “

“Yo creo que lo más importante de este proyecto ha sido que hemos podido dedicarles gran parte de nuestro tiempo, a las personas mayores que, al fin y al cabo, han sido grandes ejemplos para nosotros y eso ha sido perfecto.”

“Bailamos con ellos, cantamos, tocamos muchos instrumentos, algún anciano se emocionó mucho al ver que poníamos música de cuando ellos eran jóvenes. Me gustó sobre todo el hecho de alegrar y darle una sonrisa a cada uno de ellos.”

“Cuando entramos por la puerta de la Residencia, sentí muchas emociones. Este proyecto ha sido bueno para todos, también para nosotros, porque con un poco de esfuerzo, podemos hacer feliz a mucha gente.”

Texto colectivo escrito por el alumnado 2ºE.S.O

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